El perrito quería un reloj. Y el reloj perrito quería un perrito.
Y entonces el perrito reloj le dijo al perrito, ¿por qué no me adoptás y soy tu perrito reloj?
Entonces el perrito lo pensó, y lo adoptó.
Y así es como el perrito empezó a andar de joda con el reloj que también era un perrito.
Vaya situación: un perrito con reloj, y el reloj es un perrito.


